Posts tagged ‘Calidad de Vida’

Trastornos de la Voz en los Profesores

Fonoaudióloga Tamara Allende

      Los trastornos de la voz, comúnmente conocidos como disfonías, se originan por un mal funcionamiento del sistema fonatorio (laringe y cuerdas vocales) y desencadenan alteraciones en la producción de una voz adecuada según las características de edad y sexo. Dichas alteraciones pueden darse a cualquier edad y afectar a personas de distinto género, edad y cultura. No obstante lo anterior, existen poblaciones que son más sensibles a padecer de dichas alteraciones: los niños y los profesionales de la voz.

Photobucket      Cuando hablamos de profesionales de la voz, nos referimos a todas aquellas personas, que utilizan la voz como medio de trabajo. Muchos de los individuos que pertenecen a este grupo, reciben formación acorde con las exigencias que realizan a su sistema fonador (cantantes, actores, locutores, entre otros), por lo que conocen los límites y pueden estar atentos a cualquier cambio en este.

      Sin embargo, existe otro grupo de profesionales de la voz, quienes no reciben la formación adecuada en relación a los cuidados que deben procurar  a la misma.  En este último grupo encontramos a los Profesores.

     La carrera de docente es una carrera que implica una fuerte exigencia en cuanto a la voz, y que en Chile, se acompaña de elementos que desfavorecen un correcto cuidado de la misma. Entre estos últimos podemos destacar elementos personales y ambientales, los cuales se describen a continuación:

  • Personales: Como se explico con anterioridad, los docentes en Chile no reciben formación académica respecto al buen uso de la voz y de los cuidados de la misma; es decir, carecen de conocimiento en técnica vocal, lo que  predispone la utilización de  técnicas compensatorias tales como gritar o forzar la musculatura del cuello, provocando daño al sistema de producción de la voz.  Además de lo anterior existen factores de riesgo en la población general, que pueden estar presentes también en los docentes, favoreciendo alteraciones del sistema, entre estas encontramos el consumo de tabaco, de alimentos muy condimentados, consumo excesivo de alcohol y de café, entre otras.
  • Ambientales: En nuestro país, muchos de los colegios se ubican en zonas especialmente ruidosas, lo que sumado a cursos numerosos (entre 30 y 40 alumnos), provoca que los docentes deban utilizar un volumen de voz excesivamente alto, para darse a entender en la sala de clases y llamar la atención de sus estudiantes. Otros factores a considerar son la acústica de la sala de clase, presencia de elementos irritantes del tracto respiratorio (polvo, alérgenos, etc) y duración de la jornada escolar.

     Cuando un docente presenta los factores de riesgo antes descritos podemos encontrarnos con consecuencias tales como irritación e inflamación de las cuerdas vocales  y /o esfuerzo e hiperfunción de la musculatura laríngea, las que repetidas en el tiempo pueden generar daño  estructural en el sistema fonador.

      Debido a los antecedentes antes descritos es que se vuelve de suma importancia, que todos aquellos profesionales que trabajan con la voz, y en especial el personal docente estén atentos frente a cualquier molestia en la zona de la garganta, o cualquier cambio en la calidad de la voz, y consulten a tiempo a los especialistas, fonoaudiólogo y otorrinolaringólogo. De esta manera logramos evitar trastornos mayores los que pueden llegar a requerir intervenciones quirúrgicas y licencias médicas prolongadas.

     La disfonía, no es un estado normal de nuestra voz, aún cuando las demandas vocales sean fuertes, por lo que si usted la padece con relativa frecuencia DEBE consultar.

 

14/10/2011 at 6:56 pm Deja un comentario

El Lenguaje en los Adultos Mayores

Fonoaudióloga Tamara Allende

“Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena

 

Características del lenguaje en envejecimiento normal

El envejecimiento es un proceso continuo, universal e irreversible, que  lleva a un decaimiento de las funciones de nuestro cuerpo.

Así como se ven afectados nuestros sistemas sensoriales, como la visión y la audición, o nuestro sistema motriz, debido a alteraciones musculares y óseas; nuestro cerebro también sufre cambios importantes, entre los que destacan la disminución del tamaño de nuestras neuronas, de las conexiones existente entre ellas y del metabolismo basal con el cual trabajan. Debido a lo anterior todas aquellas funciones que se alojan en nuestro sistema nervioso central tales como la memoria, la atención y el lenguaje, entre otras, sufren un enlentecimiento y no funcionan de manera tan eficiente como en nuestra juventud.

En lo que al lenguaje se refiere, el adulto mayor presenta dificultades principalmente para encontrar las palabras que quiere pronunciar, a pesar de conocerlas, fenómeno conocido como “de la punta de la lengua”.

 Dicho fenómeno lleva a que se demore mayor cantidad de tiempo en responder a preguntas o que comience a dar vueltas al tema como instrumento  compensatorio.

Además de lo anterior, los adultos mayores presentan dificultades para comprender estructuras gramaticales más complejas y discursos, y para elaborarlos. Dichas dificultades más que deberse a una alteración del lenguaje propiamente tal ,se debe a alteraciones que ocurren en otros sistemas cognitivos y que influyen en el rendimiento lingüístico, entre ellos: la atención, la memoria, y la capacidad de manejar y organizar información de mayor complejidad.

¿No hay nada que hacer para revertir esta situación?

Por supuesto que podemos tomar cartas en el asunto y favorecer un envejecimiento con mayor funcionalidad a nivel cognitivo.

Cuando nos imaginamos un cerebro debemos hacerlo como un órgano que tiene vida dentro de nuestro cuerpo y que responde a la estimulación que el medio le entrega.  Si realizamos una analogía podemos clarificar este hecho. Aquella persona que se debe quedar en cama por una gran cantidad de días, puede notar que cuando desea ponerse de pie, las piernas se sienten muy débiles, evidenciando un pequeño grado de atrofia. De igual manera, aquel cerebro que no se entrena comienza a sentirse más débil, y a responder de manera menos eficiente; Por lo tanto la mejor manera de enfrentar los cambios producidos por la edad, es precisamente esa; entrenar a nuestro cerebro.

Cómo reconocer alteraciones del lenguaje patológicas?

Debemos poner atención frente a las siguientes características en el lenguaje, las cuales nos alertan de una patología mayor:

  • Dificultades para comprender oraciones sencillas.
  • Cambia las palabras o inventa palabras nuevas para referirse a objetos cotidianos.
  • Realiza oraciones cortas y omite artículos, preposiciones.
  • No conjuga verbos al hablar.
  • Presenta dificultades importantes para articular los sonidos.
  • No logra repetir palabras u oraciones.

¿Qué debo hacer si reconozco alteraciones del lenguaje en mis adultos mayores cercanos?

En el adulto mayor con envejecimiento normal, podemos lograr un lenguaje más eficiente, mejorando considerablemente la calidad de vida, al trabajar en paralelo con otras funciones cognitivas.

En el adulto mayor con patología, la estimulación lingüística logrará en algunos casos revertir ciertas dificultades del lenguaje y en otros retardar la aparición de nuevos síntomas; con el fin de lograr un sistema de comunicación funcional con el medio que lo rodea.

En ambos casos, el camino comienza con una visita al neurólogo ó al fonoaudiólogo, los que sabrán orientarlo en relación a las características particulares que presente su familiar.

25/05/2011 at 7:56 pm 1 comentario

Maternidad y Trabajo

     Queremos compartir con Uds. un artículo de la destacada psicoterapeuta argentina Laura Gutman:

Photobucket

     “Solemos creer que maternidad y trabajo son incompatibles. Sin embargo no importa si trabajamos o no. Importa saber si logramos fundirnos en las necesidades de los niños pequeños en relación al contacto corporal, el cobijo, la lactancia, los brazos disponibles, la mirada, la quietud y la presencia durante las horas que sí estamos en casa, incluyendo la noche.  Siempre es posible seguir trabajando, si es nuestro deseo o nuestra necesidad, sin que el niño tenga que pagar los precios del abandono emocional. Con frecuencia utilizamos el trabajo como refugio y excusa perfecta para no someternos al vínculo fusional con los hijos. En cambio otras veces nos lanzamos a ese misterioso universo sin tiempo y sin bordes que es el contacto corporal permanente con los niños pequeños, sabiendo que esa hazaña es invisible a ojos de los demás, y que en ese territorio no recibiremos reconocimiento ni apoyo.

     El problema no es el trabajo. El problema es la vuelta a casa. Pensemos cuántos minutos por día le dedicamos -de verdad- a la satisfacción pura de nuestros hijos traducida en piel, olor, leche, fluidos, abrazos y palabras llenas de sentido.

     Cuando regresamos a casa, el niño que ya nos ha esperado con infinita paciencia siente que, ahora sí, ha llegado la hora de estar con mamá. A partir de ese momento merece ser resarcido, colmado de caricias, tiempo, abrazos y sonrisas y también merece recibir respuestas a sus reclamos legítimos ya que ha esperado estoicamente el regreso de su madre. Si somos capaces de delegar todo lo demás una vez que hemos regresado a casa, si comprendemos que no hay nada urgente más que nutrir a nuestro bebe de caricias y leche, entonces el trabajo no será un obstáculo para el vínculo amoroso entre la madre y el niño.”

03/05/2010 at 2:11 pm Deja un comentario

Calidad de Vida del Adulto Mayor

Psicóloga Francesca GarayPhotobucket

     Por calidad de vida entendemos un bienestar psicosocial, es decir, el grado de satisfacción en la vida de una persona respecto a su nivel de bienestar consigo mismo, con los demás y con el manejo de su entorno próximo.  

     Si lo vemos desde el punto de vista de la calidad de vida del adulto mayor, se puede observar que hoy en día dentro de la sociedad es mucho más considerado, al ser objeto de políticas y programas sociales. La mirada ha ido cambiando hacia una idea del envejecimiento activo como proceso natural – y no una enfermedad- en el que se pueden aprender y adquirir nuevos conocimientos. 

     Las prioridades del adulto mayor son la salud, estar activos y vigentes, participar con sus opiniones dentro de su entorno familiar, relacionarse con sus pares donde se genera la necesidad de pertenencia, que en definitiva, tengan un rol activo dentro de la sociedad. Aunque todas estas inquietudes pueden variar de acuerdo a su realidad socioeconómica y salud, es importante generar redes que permitan al adulto mayor acceder a un soporte social, lo cual se puede traducir a un conjunto de relaciones que permiten mantener su identidad social y lo más importante un intercambio de apoyo afectivo, material y otros servicios como información, contactos sociales, etc.  

     No solo basta con entregarles las herramientas necesarias para optimizar la calidad de vida, sino que es de suma importancia potencializar y capacitar habilidades cognitivas que nos permitan una mejor resolución de conflictos internos y externos que mejoren la autopercepción y autoestima.

    “Hay que darle vida a los años y no años a la vida”

08/09/2008 at 4:04 pm 1 comentario


Dirección: Av Walker Martínez 1457 La Florida

Únete a nuestra Página

Agenda

agosto 2017
L M X J V S D
« Abr    
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  

Estadísticas

  • 267,310 visitas

Convenios con instituciones e Isapres

 photo 97e48413-6a3c-4d9e-9fc6-2cadd8b9b3e1_zps5fb4f86e.jpg

Licencia

Creative Commons License
Esta obra es publicada bajo una licencia Creative Commons.